Esta calculadora estima cuánto ahorra al año una instalación de autoconsumo solar y cuánto de la inversión se recupera por la vía fiscal. Trabaja con cuatro datos —lo que cuesta la instalación, lo que pagas por el kilovatio hora, qué porcentaje de lo que produces consumes de verdad y cuánto genera cada kWp en tu zona— y devuelve el ahorro anual, el coste real tras la deducción del IRPF y el plazo de amortización. Es una estimación orientativa: el número fino sale de mirar la cubierta.
ContáctanosQué supone la calculadora, y por qué puedes cambiarlo
Los valores por defecto son los de una vivienda tipo en Madrid: 0,18 € por kWh de luz, un 65 % de autoconsumo y una producción de 1.500 kWh al año por cada kWp instalado. Los tres son editables porque los tres cambian mucho de un caso a otro.
La producción depende de la orientación y de las sombras: una cubierta al sur y despejada supera esa cifra, y una al este o con una chimenea delante se queda corta. El porcentaje de autoconsumo depende de tu vida, no de la instalación: quien está en casa de día aprovecha mucho más que quien sale a las siete y vuelve a las ocho.
Por qué el autoconsumo manda sobre la potencia
Es el error más habitual al hacer números: pensar que el ahorro depende solo de cuántas placas pones. Cada kilovatio hora que consumes en el momento en que se genera te ahorra lo que pagarías por él. El que sobra se vierte a la red y se compensa en la factura, pero a un precio sensiblemente menor.
Por eso la aerotermia y las placas se llevan tan bien: una bomba de calor desplaza consumo a las horas de sol, que es justo cuando la instalación produce. Sube el autoconsumo sin poner una placa más. Y esa sustitución tiene además su propia ayuda, que puedes estimar en la calculadora del CAE de aerotermia.
Es lo que en inglés se llama self-consumption, y explica por qué una oferta de solar panels medida solo en kilovatios dice poco. De ahí que ampliar la instalación sin cambiar los hábitos rinda cada vez menos: el margen está en desplazar consumos a las horas de sol —lavadora, lavavajillas, termo, coche eléctrico— o en almacenar.
La deducción del IRPF, que es la ayuda más grande
Es la partida que más pesa y la que más gente se deja por el camino. La deducción estatal por mejora energética de la vivienda va del 40 % al 60 % del coste, según el salto de calificación que se acredite.
Y aquí está la trampa: exige un certificado de eficiencia energética antes y otro después de la obra. Si no tienes el primero, el de antes, no hay forma de demostrar la mejora y la deducción se pierde entera. Conviene pedirlo antes de que empiece la instalación, no después.
No es una práctica del sector ni una interpretación nuestra: está en la disposición adicional quincuagésima de la Ley 35/2006 del IRPF, que es la que creó esta deducción y la que fija el plazo y las condiciones. Se puede leer en el BOE.
La bonificación del IBI de tu ayuntamiento
Además de la deducción estatal, muchos ayuntamientos bonifican el IBI durante varios años por instalar autoconsumo. De los 155 municipios de Madrid, Toledo, Ávila y Cuenca cuyas ordenanzas fiscales hemos revisado una a una, 122 bonifican, con porcentajes de hasta el 50 % de la cuota y duraciones de hasta 10 años.
Pero casi ninguno es un porcentaje limpio. Hay municipios con tope en euros, otros que exigen una potencia mínima según los metros construidos, otros que piden que la instalación cubra la mitad del consumo de la vivienda y otros con cupo anual de solicitudes. El porcentaje del titular casi nunca es lo que decide si compensa.
Consulta la ficha de tu municipio, con el artículo exacto de su ordenanza, el plazo de solicitud y cuánto se ahorra de verdad según tu recibo.
Y la subvención, ¿tributa?
Es la pregunta que llega después de cobrarla y que casi ninguna calculadora contesta, porque la mayoría se paran en la producción y el ahorro. La respuesta, para el autoconsumo, es no, y tampoco es opinable.
La misma Ley del IRPF, en su disposición adicional quinta, apartado 4, dice que no se integran en la base imponible las ayudas concedidas al amparo del Real Decreto 477/2021, que es precisamente el de los programas de incentivos al autoconsumo y al almacenamiento. Con efectos desde el ejercicio 2021. También está en el BOE.
Dicho de otra forma: lo que te den por poner placas no se suma a tu declaración. La deducción del IRPF sí tiene su propia mecánica, y las ayudas a la compra de vehículo van por otro camino distinto, pero el detalle de qué tributa y qué no está aquí.
El ICIO, el que se olvida
El impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras se paga al pedir la licencia, y bastantes ayuntamientos lo bonifican sobre la parte del presupuesto que corresponde a la instalación solar. Como se aplica sobre la obra y no sobre la cuota del IBI, en instalaciones grandes puede pesar más que la bonificación del propio IBI.
Un matiz que repiten varias ordenanzas: no es bonificable la parte que ya exige el Código Técnico de la Edificación. Solo cuenta lo que va por encima de ese mínimo obligatorio.
Lo que hay que tramitar, y por qué importa
La legalización no es papeleo accesorio: es la condición de la que cuelgan casi todas las ayudas. Las ordenanzas municipales exigen título habilitante urbanístico —licencia o declaración responsable, según el ayuntamiento— y el certificado de la instalación eléctrica de baja tensión diligenciado. Varias piden además la inscripción en el registro de autoconsumo de la comunidad autónoma.
Y hay plazos que no se recuperan. Muchas bonificaciones del IBI se solicitan antes del 1 de enero o del 31 de enero del ejercicio en que deban aplicarse, y varias no tienen carácter retroactivo: pedirlas tarde no es cobrar más tarde, es no cobrar ese año.
Qué no incluye esta calculadora
No incluye la antigua subvención autonómica del 30 % de la Comunidad de Madrid, porque ese programa terminó en 2023 y no hay convocatoria abierta. Tampoco pone un porcentaje fijo de bonificación municipal, porque varía tanto entre ayuntamientos que una cifra media no serviría para decidir nada.
Y no es un estudio técnico: no mira la orientación real de tu cubierta, ni las sombras, ni la estructura. Sirve para saber si la cosa tiene sentido antes de pedir un presupuesto.
Preguntas frecuentes sobre el ahorro con placas solares
¿De dónde salen los 1.500 kWh por kWp que usa la calculadora?
Es la producción anual típica de una instalación bien orientada en Madrid. Es un valor editable a propósito, porque cambia bastante: una cubierta orientada al sur y sin sombras puede superarlo, y una al este u oeste, o con una chimenea dando sombra a media tarde, se queda por debajo. Para un número fino hace falta mirar la cubierta.
¿Por qué el ahorro depende del porcentaje de autoconsumo?
Porque no toda la energía que generas la aprovechas. El kilovatio hora que consumes en el momento en que se produce te ahorra lo que pagas por él, unos 0,18 €. El que se va a la red te lo compensan en factura, pero a un precio menor. Por eso el valor por defecto es el 65 %: subirlo exige consumir de día o almacenar.
¿La deducción del IRPF es del 40 % o del 60 %?
Depende de la mejora que certifiques, y por eso la calculadora lo muestra como un rango y no como una cifra. Hace falta un certificado de eficiencia energética antes y otro después de la obra: el salto que haya entre los dos determina el porcentaje. Sin esos dos certificados no hay deducción, así que conviene pedir el primero antes de empezar.
¿Sigue existiendo la subvención autonómica del 30 %?
No. El programa de la Comunidad de Madrid terminó en 2023 y no hay convocatoria abierta, así que la calculadora ya no la incluye. Si vuelve a abrirse lo verás reflejado aquí; mientras tanto, contar con ella para hacer números sería engañarse.
¿Cuánto me bonifican el IBI por poner placas?
Depende del municipio, y bastante. De los 155 ayuntamientos de Madrid, Toledo, Ávila y Cuenca cuyas ordenanzas hemos revisado, 122 bonifican el IBI por autoconsumo, con porcentajes de hasta el 50 % y duraciones de hasta 10 años. Pero casi ninguno es un porcentaje limpio: hay topes en euros, mínimos de potencia y plazos de solicitud que se pasan sin enterarte. Lo tenemos desglosado ficha a ficha.
¿El ICIO también se bonifica?
En bastantes municipios sí, y suele pesar más de lo que parece, porque se aplica sobre la parte del presupuesto correspondiente a la instalación solar. Ojo con un matiz que repiten varias ordenanzas: no es bonificable lo que ya exige el Código Técnico de la Edificación, solo lo que va por encima de ese mínimo.
¿Hay que legalizar la instalación?
Sí, y no es un trámite menor: de él dependen las bonificaciones. Casi todas las ordenanzas municipales exigen el título habilitante urbanístico —licencia o declaración responsable— y el certificado de la instalación eléctrica diligenciado. Varias piden además la inscripción en el registro de autoconsumo de la comunidad autónoma.
¿En cuánto tiempo se amortiza?
La calculadora te lo da con tus números, porque la respuesta honesta es «depende». Los tres factores que más mueven el plazo son el porcentaje de autoconsumo, el precio al que compras la luz y cuánto recuperas de la deducción del IRPF. Las bonificaciones municipales acortan el plazo, pero son un extra, no la base del cálculo.
